lunes, 31 de mayo de 2010

Todos los candados juntos


Todos los amores juntos
Todos los controles juntos
Imitamos aquello que aprendimos de pequeños
y que, por ser conocido, nos hace sentir seguros.
Limitamos lo que no queremos perder.
pero como dice Jorge Drexler en su canción:
"Sólo se retiene lo que no se amarra"
Encadenar, asegurar, atrapar..
¿Cabe el amor, el vínculo, en un candado?
¿o lo que cabe es la ilusión de que vivirá para siempre?
Encuentro una respuesta a mi pregunta:
si imagino las parejas que han podido colocar su candado,
me doy cuenta de qué importantes son uno para el otro
para dejar la señal de su amor de esa forma.
¡La búsqueda de la trascendencia!
Busco ser visible, estar presente, dejar huella en el otro,
para no ser invisible, transparente, insignificante.
Ser ignorado es una de las peores caricias que se pueden recibir.
Me quedo con los candados y con el amor que destilan.

miércoles, 12 de mayo de 2010

LAS RELACIONES



Si mis relaciones
son relaciones de poder,
si enfrento mis dificultades,
o si miro los obstáculos,
desde una perspectiva
desde arriba o desde abajo,
y me siento pequeña, incapaz...
o la más poderosa y grande,
el resultado
puede ser una visión
parecida a la de esta puerta
o la de este candado.
Así, el corazón puede sentirse
encerrado, aplastado,
reprimido, ahogado, solo...

O puedo vivir relaciones igualitarias.
donde el poder es compartir,
donde no hay vencedor ni vencido.
Donde la relación se construye
"entre"
y no "contra".
Y el corazón puede expresar
sus sentimientos,
sin juicio, sin reservas..
Yo elijo: responsabilidad o culpa.
La responsabilidad
me proporciona libertad
y me acerca al otro.
La culpa me destierra
a la cárcel, me aísla.
Independientemente
por lo que opte,
en cada elección,
tengo la oportunidad
de experimentar,
de sentirme VIVA.
De crecer...

martes, 20 de abril de 2010

CARPE DIEM

El sol abraza mi cuerpo de 50 años
y sonrío a la primavera.
¡Gracias por haber llegado!
La primavera y mi cumpleaños.
Medio siglo me da derecho,
por lo menos,
a pensar como yo quiero,
a vestir como yo quiero,
a que no me importe
lo que los demás piensen de mí.
A disfrutar de la vida,
vestida de morado.
Vivir el presente,
mirando hacia donde quiero ir,
y sabiendo de donde vengo.

Y para esta ocasión especial, comparto
el poema de la poetisa inglesa Jenny Joseph (1932).

ADVERTENCIA

Cuando sea mayor, me vestiré de morado
con un sombrero rojo que no combine,
y que no me quede bien.
Y gastaré mi pensión en coñac
y guantes de verano y sandalias de satén,
y diré que no me llega ni para mantequilla.

Me sentaré en la acera cuando esté cansada,
devoraré muestras gratuitas en las tiendas
y apretaré los botones de alarma.
Con mi bastón meteré ruido
en las verjas de los edificios
y así me desquitaré de la moderación de mi juventud.

Saldré a la calle cuando llueva en zapatillas,
cortaré flores en jardines ajenos
y aprenderé a escupir.

Extravagantes blusas podré llevar
y un kilo y medio en embutidos devorar
o pasarme una semana comiendo sólo pan y pepinillos,
y guardar cajas llenas
de bolígrafos, lápices y posavasos y cosas.

Pero ahora debo vestir de forma adecuada,
no decir palabrotas y pagar el alquiler,
debo dar buen ejemplo a los niños,
invitar a cenar a mis amigos
y los periódicos leer.

Y sin embargo ¿ no debería practicar un poco desde ahora?
Para que la gente que me conoce y que me quiere
no se escandalice demasiado ni se sorprenda
si cuando yo sea vieja
me visto de morado ¡de repente!

Jenny Joseph

sábado, 16 de enero de 2010


Expresar los sentimientos
es uno de los mejores
ejercicios para el alma.
Y si además lo comparto
con los demás, amplío
su efecto beneficioso.
El único problema...
es el pudor de sentirme desnuda
y no saber delante de quién...


Sentí la soledad
Quise abrazarte
Sentí el silencio
Quise hablarte
Sentí el amor
Quise amarte
Pero no estabas
Abrí los ojos
Y ahí estabas
Tanto tiempo,
A tu lado
Instantes sin ti
Te perdí
En un sueño
Te deseé
En la realidad
Te escapaste
Entre mis dedos
Y me desperté...
...en la verdad.

viernes, 16 de octubre de 2009



A veces la muerte llega sin esperarla,
como un tornado .
Destruye lo construido y se lleva lo más querido.
Luego, ya nada es igual.
La vida sigue, el sol se pone y al día siguiente
vuelve a salir con la misma intensidad,
a la misma hora.
Los pájaros cantan su salida y
yo me siento perdida, sin rumbo.

Ese silencio que queda tras su partida,
lo contiene todo.
La gente, los amigos, la familia,
hablan en susurros.
No quieren sentir el escalofrío
que produce el eco del silencio de la muerte.

IM-PERMANENCIA


Ilusiones, proyectos, futuro, certidumbre,
intenciones, confianza, seguridad, control...
Cada Instante contiene
todos estos ingredientes y a la vez ninguno.
Paradoja ficticia que nos mantiene entretenidos
tejiendo un futuro que quién sabe si sucederá.
La vida discurre entre
esfuerzo, alegría, tristeza, amor, odio,
ternura, rabia, disgusto, paciencia...y certeza;
sí, la certeza de sentirme viva,
de saberme afortunada
por poder vivir este instante presente,
que uno tras otro organizan
lo que soy ahora o
!lo que ya no soy¡
porque ahora ya no es ahora.
Ahora, en el mismo instante
en que lo nombro, en que lo vivo,
pasa a ser después, ¿o antes?
Giros alrededor de
lo que es en este instante
en el que escribo, en el que soy leída,
y ya deja de ser vigente para ser pasado.
El presente es lo que ocurre
en cada momento inatrapable.
Nada permanece,
ni siquiera ... el presente.

lunes, 5 de octubre de 2009

APOYO


Es un gusto sentir que no estoy sola,
que hay un colchón humano que me sostiene,
que me da cariño y que me acompaña.
Una palabra, un gesto, un mensaje, una mirada...
Mucho cariño, muchas atenciones, mucho amor...
Un corte, unos puntos... y mucho apoyo.
Me gusta sentir que no estoy sola.
Gracias a cada uno de los que estáis ahí...